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MARI MAR RODRIGUEZ

“Las cosas no ocurren por que sí, siempre hay un deseo, una razón, un objetivo que las inducen. Mi presencia en Zurjole es un buen ejemplo de ello.”

Nacida en San Sebastián en 1967, a Mari Mar Rodríguez siempre le ha inquietado hacer cosas. Descubrió la goma-eva por casualidad y, gracias a su interés, ha llegado lejos en el modelado de las fofuchas de goma-eva. Gracias a los conocimientos adquiridos de forma autodidacta y a los cursos monográficos que ha recibido, ha encontrado la dirección correcta para alcanzar el nivel de técnica que hoy posee.

Su apuesta por la transmisión de conocimientos en Tamayo le ha conferido una experiencia en la que el contacto con la gente le ha dado tanto o más de lo que ella ha compartido. Su paciencia y saber hacer con los más pequeños ha servido para que muchos de los jóvenes que han asistido a sus talleres hayan descubierto una forma de modelado y un material completamente nuevos.

Uno de sus deseos en la vida es seguir creciendo como persona y mantener intacta esa ilusión por seguir haciendo cosas.

Le gustaría que Zurjole fuese un lugar mágico para todas las personas que quieran aprender a crear, como lo es para ella. Un sitio donde se crean sueños, donde nacen las ideas -unas detrás de otras- y, todas, con el mismo denominador común : utilizar las mismas herramientas para crear, las manos.

DANIEL LIZARRALDE AMAIA LARREA
mari mar rodriguez

Mª MAR RODRIGUEZ

"Las cosas no ocurren por que sí, siempre hay un deseo, una razón, un objetivo que las inducen. Mi presencia en Zurjole es un buen ejemplo de ello."

Nacida en San Sebastián en 1967, a Mari Mar Rodríguez siempre le ha inquietado hacer cosas. Descubrió la goma-eva por casualidad y, gracias a su interés, ha llegado lejos en el modelado de las fofuchas de goma-eva. Gracias a los conocimientos adquiridos de forma autodidacta y a los cursos monográficos que ha recibido, ha encontrado la dirección correcta para alcanzar el nivel de técnica que hoy posee.

Su apuesta por la transmisión de conocimientos en Tamayo le ha conferido una experiencia en la que el contacto con la gente le ha dado tanto o más de lo que ella ha compartido. Su paciencia y saber hacer con los más pequeños ha servido para que muchos de los jóvenes que han asistido a sus talleres hayan descubierto una forma de modelado y un material completamente nuevos.

Uno de sus deseos en la vida es seguir creciendo como persona y mantener intacta esa ilusión por seguir haciendo cosas.

Le gustaría que Zurjole fuese un lugar mágico para todas las personas que quieran aprender a crear, como lo es para ella. Un sitio donde se crean sueños, donde nacen las ideas -unas detrás de otras- y, todas, con el mismo denominador común : utilizar las mismas herramientas para crear, las manos.

AMAIA LARREA DANIEL LIZARRALDE